Alcorcón, 20 de abril de 2026. – El Registro Municipal de Alcorcón, que debería ser una herramienta básica al servicio de los vecinos, se ha convertido en un sistema colapsado y caótico que dificulta e incluso impide a los usuarios realizar sus gestiones más básicas o urgentes.

Ante esta situación, el Grupo Municipal del Partido Popular de Alcorcón ha presentado una moción al Pleno para exigir al Gobierno municipal una respuesta inminente al colapso del Registro General de Entrada.Este bloqueo está dificultando gravemente el ejercicio de los derechos administrativos y obligando a los vecinos a soportar largas y desesperantes esperas.
A esto se suma, que numerosos ciudadanos están encontrando serias dificultades para conseguir cita previa o, directamente, quedándose sin la posibilidad real de presentar escritos, solicitudes o recursos dentro de plazo. Esta situación resulta especialmente grave en momentos clave, como los derivados de la tasa de basuras, donde los plazos administrativos son determinantes.
Desde el Partido Popular recuerdan que ya alertaron de este problema en el mes de febrero, solicitando medidas urgentes al equipo de gobierno, que lejos de asumir la realidad negó la situación. Hoy, la experiencia diaria de los vecinos confirma que el colapso es evidente y que la denuncia del Grupo Municipal Popular era pertinente, necesaria y urgente.
Ante este escenario, el PP propone una batería de medidas concretas e inmediatas, entre las que destacan: el reconocimiento oficial de la saturación del servicio y la elaboración de un informe técnicoindependiente; el refuerzo urgente de la plantilla de atención ciudadana; la implantación de un sistema mixto que permita la atención sin cita previa en casos urgentes; la ampliación extraordinaria del horario de atención; y la garantía de que ningún vecino quede indefenso por problemas de acceso al sistema.
En declaraciones del portavoz del Grupo Municipal, Roberto Marín Vergara: “El Registro de Alcorcón ha dejado de ser una herramienta al servicio de los vecinos para convertirse en un caos. Estamos ante un colapso evidente que el Gobierno municipal ha preferido negar, mientras los vecinos tienen que soportar esperas interminables o directamente no pueden realizar sus gestiones. Si el sistema no funciona, es desesperante, hay que reforzarlo y garantizar alternativas, pero también mejorar las condiciones del personal municipal, que está soportando una carga de trabajo inasumible, con falta de medios y en una situación de estrés constante. Lo que proponemos es sentido común: más personal, más calidad, más horario y la posibilidad de ser atendido sin cita cuando hay plazos en juego. Un Ayuntamiento no puede convertirse en una barrera para sus ciudadanos. Tiene la obligación de facilitar, no de bloquear.”

