Alcorcón, 8 de octubre de 2025. – El Partido Popular de Alcorcón quiere denunciar la irresponsabilidad y el sectarismo de la alcaldesa socialista Candelaria Testa, tras su voto en contra de la moción presentada por el Partido Popular en el seno de la Federación Madrileña de Municipios (FMM) en el marco del próximo 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

La propuesta, que el año pasado contó con respaldo socialista, pedía dotar de más medios a Policía, Justicia y servicios sociales, así como garantizar coordinación efectiva entre administraciones para proteger a las mujeres víctimas de violencia de género. Sin embargo, el PSOE votó en contra, incluyendo a Testa, que además es vicepresidenta de la FMM y, lo que es más grave, vicepresidenta de la Comisión de Lucha contra la Violencia de Género en la FEMP, un cargo que debería liderar la defensa de las víctimas. Según el PP, la alcaldesa priorizó los intereses de su partido y sus aspiraciones personales sobre la seguridad de las mujeres.
“Es escandaloso que Candelaria Testa, con cargos relevantes en la FMM y FEMP, vote en contra de medidas que buscan proteger a las mujeres. Mientras miles temen por su seguridad, ella se dedica al postureo y a anteponer intereses sectarios a la protección real de las víctimas”, denunció Roberto Marín Vergara, presidente y portavoz del PP de Alcorcón.
La polémica coincide con los fallos del sistema COMETA, que deja a decenas de mujeres desprotegidas y a agresores sin control, con 40 posibles casos en la Comunidad de Madrid. Sin embargo, la alcaldesa socialista de Alcorcón, Candelaria Testa, cierra filas con su presidente regional y se retrata ante la FMM, un organismo clave que representa y defiende los intereses de los municipios ante la Comunidad de Madrid y otras administraciones.
Ante esta situación, el PP llevará al pleno de octubre una moción para que el Ayuntamiento exija al Gobierno una auditoría urgente e independiente sobre COMETA y refuerce los recursos locales de prevención y asistencia.
“Esta vez no queremos ni banderas ni mantras. Queremos salvar vidas”, concluyó Marín Vergara.

